Economía de África
"El continente olvidado"
África enfrenta el desafío de transformar su imagen de “continente olvidado”—asociado a pobreza, inestabilidad política y guerras—en un actor económico global viable y sólido. Su gran dividendo demográfico, con más del 60 % de la población bajo los 25 años, podría ser una fuente de innovación y crecimiento si se invierte en educación, empleo y digitalización, hoy el desempleo juvenil supera el 30 % en muchas regiones, lo que puede encender protestas o tensiones . África además posee abundantes recursos naturales estratégicos (minerales, energía, agrícolas) y una creciente infraestructura regional, impulsada por acuerdos como la AfCFTA, que promueven la industrialización y el comercio intrarregional al tiempo que reducen barreras aduaneras, aunque aún se necesita inversión masiva en transporte, energía y tecnología para que funcionen de verdad. Por otra parte, la revolución fintech —ejemplificada por sistemas como M‑Pesa en Kenia— y el impulso emprendedor juvenil en tecnología y servicios demuestran que el continente puede liderar innovaciones financieras si se crean condiciones de financiamiento, regulación ágil y conectividad. En resumen, África puede emerger como protagonista global si aprovecha su capital humano joven, diversifica su economía más allá de la extracción, fortalece su gobernanza e infraestructuras, y fomenta la educación y la tecnología. Solo así podrá disputar un lugar significativo en los mercados mundiales y dejar de ser vista como olvidada.
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